(Español) Ernesto Díaz-Bastien: «El ‘procés’ independentista está huérfano de argumentación jurídica»

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El abogado penalista y socio director de Ernesto Díaz-Bastién & Asociados alerta del daño que puede implicar para la economía y la sociedad catalana la deriva independentista.

El conocido como procés independentista catalán no sólo está haciendo correr ríos de tinta en medios de comunicación, foros y tertulias políticas, sino que el debate también ha llegado al mundo jurídico. A las leyes aprobadas por el Parlament le siguen las resoluciones tomadas por el Tribunal Constitucional a instancias del Gobierno y, en medio de esta vorágine, se encuentran cientos de juristas que estudian al detalle cada uno de los pasos dados por una y otra parte.

La opinión generalizada mantiene que nos encontramos ante un “contrasentido jurídico”, como subraya Ernesto Díaz-Bastién, socio fundador y director de Díaz-Bastién & Asociados, que cuenta con más de 40 años de experiencia tanto en tribunales nacionales como extranjeros de naturaleza penal, mercantil y civil. “El procés catalán está huérfano de argumentación jurídica”, lamenta el experto penalista, quien aclara que “es una sinrazón no acatar la Constitución o las decisiones del Tribunal Constitucional, pero sí valerse de los poderes que emanan de la norma básica del Estado para violar el orden jurídico”.

Ernesto Díaz-Bastién va más allá y subraya el daño que puede hacer el pulso soberanista a toda la sociedad catalana: “Si no hay seguridad jurídica, no es posible tener un entramado económico y empresarial fuerte”. En este sentido, insiste en que los inversores internacionales y las empresas necesitan hacer planes a medio y largo plazo en un entorno estable, por lo que no es de extrañar que muchos de ellos se estén planteando medidas alternativas en caso de una hipotética independencia.

Por este motivo, pide máximo respeto a quienes critican a los jueces o al Ministerio Fiscal y rechaza rotundamente que la Justicia esté politizada en nuestro país: “En España el sistema garantiza la independencia judicial y hay mecanismos suficientes para defenderse ante las presiones externas”.